
La paradoja es una figura retórica que consiste en presentar una idea sobre algo de la vida real usando una expresión que se caracterice por ir en contra de la lógica o recurriendo a conceptos contradictorios. Esta figura retórica puede ser utilizada para apelar a la reflexión o para dar cuenta de una actitud contradictoria.
Algunos ejemplos de paradoja son los siguientes:
1. Las riquezas transforman en pobres a los avaros.
2. Durante el día, soñaba despierto. Por las noches, soñaba con que despertaba.
3. El dulce mar iluminaba su rostro con los rayos del sol que se reflejaban en él.
4. Sus cálidas palabras helaron mis oídos.
5. El agua secó sus lágrimas.
6. Qué mala suerte que haya sido una persona tan supersticiosa
7. Es un muerto en vida.
8. Su dulce adiós saló mi vida.
9. La gran humildad y la difícil sencillez.
10. Las cosas funcionaban tan pero tan bien que todos comenzaron a sospechar de que algo andaba mal, muy mal.
11. Siempre sucede lo mismo, cuando logro alcanzar aquello que quería, surge algo mucho mejor.
12. Las ganas de fracasar que tenía, terminaron fracasando.
13. Seamos pacientes en todo, incluso en la paciencia.
14. Todos eran iguales, pero algunos eran más iguales que otros.
15. Haremos la guerra para conseguir la paz.
16. Su alegría era tal que lloraba de tristeza.
17. En las colas siempre ocurre lo mismo, más cerca se está del final, más se tarda.
18. Fue la mentira más verdadera que escuché en años.
19. Ese escritor siempre me pareció el sabio más ignorante de todos.
20. No sé nada de nada.
21. Cuanta más gente conocía, más solo se sentía.
22. Esta frase es una total mentira.
23. Jamás en mi vida dije una mentira.
24. Fue la sonrisa más triste que vi en mi vida.
25. Esa música es silencio para mis oídos.
26. Que ingenuo fue en pensar que era ingenuo.
27. Tenía más hambre que antes de comer.
28. Los últimos serán los primeros.
1. EL GATO DE SCHRÖDINGER
Una de mis paradojas preferidas es la del experimento teórico de El gato de Schrödinger. Pertenece al campo de la física, más concretamente al de la física cuántica.
En el experimento de Schrödinger, tenemos una caja totalmente opaca, con 3 elementos en su interior: un gato (vivo), una botella con un gas venenoso y un aparato con una partícula radioactiva, la cual tiene una probabilidad del 50% de desintegrarse.
En el caso de desintegrarse, la botella libera el gas, matando al gato. En el caso de no desintegrarse, no ocurre absolutamente nada (y el gato vive).
La paradoja consiste en que, según nuestro sentido común, el gato estará vivo o muerto pero no podremos saberlo hasta abrir la caja. Según las leyes de la física cuántica, el gato está vivo y muerto (los dos estados a la vez) hasta que se abra la caja y se compruebe.
En el mundo de Internet es muy conocida (quizás por el mero hecho de existir un gato en la demostración) y ha llegado hasta el punto de tener su propio Schrödinger Nyan cat [*].
Existe una variación del gato de Schrödinger, denominado El suicidio cuántico, aunque también podríamos denominarlo la venganza del gato de Schrödinger, ya que se desarrolla la teoría desde el punto de vista del gato (y con un humano).
2. EL CUADRADO PERDIDO
El problema del cuadrado perdido es una paradoja muy conocida y utilizada en el inicio del estudio de la geometría, dentro del campo de las matemáticas.
La paradoja consiste en la reordenación de los elementos del triángulo de la imagen superior. ¿Cómo es posible que sólo reordenando las mismas piezas, nos sobre ese espacio cuadrado?
Obviamente, tiene truco y se trata sólo de una ilusión óptica. En los siguientes enlaces se puede observar claramente la explicación de ese cuadrado que desaparece.
3. LA CINTA DE MÖBIUS
La banda o cinta de Möbius (o Moebius) es una figura simple y muy sencilla de construir que se utiliza mucho en el ámbito de las matemáticas (geometría) o en topología. Entre las propiedades de esta cinta, que son las que la hacen paradójica, quizás la que más destaca es que tiene una sola cara y un solo borde, lo que lo convierte en algo similar a un objeto imposible (pero obviamente, posible), al puro estilo de M. C. Escher, de hecho, la imagen superior es de su autoría.